miércoles, 27 de enero de 2016

Esta historia habla sobre ti, sobre mi y sobre tu perro

Hubo una época no hace mucho... antes de los perros.

No existían.

Ahora hay unos grandes, pequeños, cariñosos, guardianes, cazadores. Cualquier tipo de perro que se nos ocurra. ¿Cómo sucedió eso? No es sólo con los perros. ¿De dónde salieron todos los diferentes tipos de criaturas vivientes? La respuesta es una fuerza transformadora que parece haber salido directo de un cuento de hadas o un mito, pero es completamente real.

Retrocedamos 30 mil años a una era sin perros, cuando nuestros ancestros vivían en el invierno eterno de la última edad del hielo. Nuestros ancestros eran viajeros que vivían en pequeños grupos. Dormían bajo las estrellas. El cielo era su libro de historias, su calendario, un manual de instrucciones para vivir. Les decía cuándo podrían llegar las crudas heladas, cuándo los granos silvestres madurarían, cuándo las manadas de caribúes y bisontes se moverían. Su idea de hogar era la Tierra misma. Pero vivían en temor de otras criaturas hambrientas, los pumas y los osos que competían con ellos por la misma presa y los lobos que amenazaban con llevarse y devorarse a los más vulnerables de ellos.

Todos los lobos quieren obtener el hueso, pero la mayoría de ellos están demasiado asustados para acercarse lo suficiente. Su temor se debe a elevados niveles de hormonas del estrés en su sangre. Es un asunto de supervivencia. Porque acercarse demasiado a los humanos puede ser fatal. Pero unos pocos lobos, debido a variaciones naturales, tienen niveles menores de estas hormonas. Esto les hace tener menos temor a los humanos. Este lobo ha descubierto lo que una rama de sus ancestros averiguó hace unos 15.000 años, una excelente estrategia de supervivencia: la domesticación de los humanos.

“Deja que los humanos hagan la cacería, no los amenaces, y te permitirán recoger su basura. Comerás más seguido, dejarás más descendencia, y esa descendencia heredará tu temperamento”. Esta selección por docilidad sería reforzada con cada generación hasta que esa línea de lobos salvajes evolucione hasta convertirse en... perros.

Podríamos llamar a esto "supervivencia del más amistoso."

Antes, como ahora, esto también era un buen acuerdo para los humanos. Los perros carroñeros no sólo eran un equipo de aseo. Se encargaban de la seguridad. A medida que esta sociedad interespecie continuó con el tiempo, la apariencia de los perros también cambió. La ternura se convirtió en una ventaja selectiva. “Mientras más adorable eras, más probabilidades tenías de vivir y traspasar tus genes a la próxima generación”. Lo que comenzó como una alianza por conveniencia se convirtió en una amistad que se profundizó con el tiempo.

Abandonemos a nuestros antepasados distantes de hace unos veinte mil años para visitar al pasado más reciente durante una pausa en la edad del hielo. Este cambio climático comienza una revolución. En vez de deambular, la gente se está estableciendo. Hay algo nuevo en el mundo... las aldeas.

La gente todavía caza y recolecta, pero ahora también producen comida y ropa... La agricultura.

Los lobos negociaron su libertad a cambio de un suministro constante de comida. Renunciaron a su derecho de elegir con quién aparearse. Ahora los humanos elegían por ellos. Constantemente se deshacían de los perros que no podían ser entrenados; aquellos que mordían la mano que les daba de comer y apareaban a los perros que les agradaban. Alimentaban a aquellos perros que obedecían a sus órdenes... cazar, pastorear, vigilar, acarrear y hacer compañía.

De cada camada, los humanos seleccionaban a los cachorros que más les agradaban. Por muchas generaciones, los perros evolucionaron. Este tipo de evolución es llama da "selección artificial" o "crianza". Convirtiendo lobos en perros fue por primera vez que los humanos tomamos la evolución en nuestras manos. Y así lo hemos estado haciendo desde entonces para darle forma a todas las plantas y animales de los que dependemos.

En un pestañeo del tiempo cósmico, tan solo 15 mil o 20 mil años convertimos a los lobos grises en todos los tipos de perros que amamos hoy en día.

Piensa esto. Cada raza de perro que hayas visto fue esculpida por manos humanas. Muchos de nuestros mejores amigos, las razas más populares... fueron creadas hace unos pocos siglos.

El asombroso poder de la evolución transformó a un lobo hambriento en un fiel pastor... quién protege al rebaño y aleja a los lobos. La selección artificial convirtió al lobo en un pastor y los pastos silvestres en maíz y trigo.

De hecho, casi todas las plantas y animales que consumimos hoy en día fueron creados a partir de ancestros silvestres y menos comestibles. Si la selección artificial puede producir cambios tan profundos en tan solo 10 mil o 15 mil años, ¿qué puede lograr la selección natural trabajando durante miles de millones de años? La respuesta es, toda la belleza y la diversidad de la vida.

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