martes, 5 de mayo de 2026

Talón de Aquiles

Me aferro a todo lo que puedo para intentar sostenerme, como si estuviera construyendo una muleta con pedazos de otras cosas. Porque la verdad es que ya no sé cómo estar de pie por mí misma.
Y todos tenemos una parte débil, una herida, algo que creemos que podemos dejar para después. Pensamos que todavía hay tiempo para arreglarlo. Y sí, al principio parece que lo hay. Pero la vida no se detiene. Poco a poco te va desgastando. Entonces empiezas a justificarte: ‘No estoy tan mal’, ‘después lo voy a resolver’, ‘cuando tenga el trabajo’, ‘cuando consiga el ascenso’, ‘cuando pague mis deudas’. Pero siempre aparece una nueva meta, una nueva presión, una nueva excusa.
Y sin darte cuenta, empiezas a relacionarte con los demás desde la necesidad o la conveniencia: ‘Si hago esto por alguien, tal vez después me ayude’. No porque quieras ser así, sino porque sientes que es la única manera de sobrevivir. Pero llega un momento en que por fin intentas respirar, detenerte y sostenerte por ti misma… y esa parte débil ya no aguanta. Se rompe. Caes. Y en la caída te aferras a todos los que tienes cerca.
Pero para entonces, quizá ya dejaste que ese patrón te consumiera. Lo que antes era solo un pensamiento pasajero se volvió tu forma de vivir

Seguidores

Powered By Blogger